Uno de los platos fuertes del viaje era, sin ninguna duda, la posibilidad de viajar a la Amazonía, donde podríamos pasar algunos días en la selva amazónica de Ecuador, durmiendo en una cabaña en medio de la nada.
Si estás pensando en hacer un viaje dentro de Ecuador debes dar un paseo por la avenida Amazonas en Quito, donde se puede encontrar las mil y una agencias de viajes y empezar a comparar precios, si se dispone de una mañana entera para ello, claro.
Después de una mañana y una tarde comparando precios en las agencias de esta avenida, contratamos un paquete de 4 días en Cuyabeno que es una selva primaria en el noreste de Ecuador (casi en la frontera con Colombia), por 190 $ por persona, todo incluido.
Cuando se decide hacer una excursión por la selva amazónica hay que diferenciar entre selva primaria y selva secundaria. Selva secundaria es un tipo de selva alterada por las personas preparada para el turismo. En este tipo de selva se han cortado árboles para hacer hacer caminos, construido puentes para que la gente pueda cruzar los ríos y los animales pueden estar acostumbrados al contacto con la gente, que en muchas ocasiones, se acercan a las personas que les dan de comer. La selva primaria es un tipo de selva que no ha sido modificada por nadie, lo que implica que NO hay caminos, puentes y los animales se encuentran viviendo en libertad, lo que los hace más difíciles de encontrar. Un viaje por la selva primaria no se puede hacer en solitario y se tiene que hacer con un guía naturalista que conozca la zona y los peligros que existen en ella.
El viaje hasta Cuyabeno fue largo; durante algo más de doce horas alternamos autobús, furgoneta privada y canoa hasta llegar a este lugar. Esta selva está alejada de la civilización, lo que ayuda a mantenerla alejada del turismo masivo que hay en otros lugares. Salimos a las 23 horas de Quito en un autobús que llegó a la localidad de Lago Agrio a las 6.00 de la mañana. A las 7 de la mañana cogimos una furgoneta que en 2 horas nos llevó al puente de Cuyabeno, donde teníamos que coger una canoa que necesitaba otras 2 horas para llegar a la cabaña donde teníamos que alojarnos durante los siguientes 4 días.
Finalmente llegamos a nuestra cabaña, donde comimos y empezamos nuestra aventura por la Amazonía. Ese primer día compartimos alojamiento con un grupo de 5 quiteños que estaban en su último día de excursión. En el lodge no esperaban a nadie más esa semana, por lo que teníamos un tour privado por la selva amazónica; así es, ibamos a tener la suerte de estar el resto de días solos con el guía para hacer todo lo que quisiéramos.
Los días que pasamos allí fueron sencillamente espectaculares. Hicimos caminatas por la selva durante varias horas para buscar animales salvajes (sin mucha suerte) y estudiar la vegetación, viajamos con canoa a motor por el río Cuyabeno, que es uno de los afluentes del Amazonas, para conocer las aves y animales que se acercaban a beber al río, remamos por la tarde por el río y el lago para buscar anacondas y cocodrilos, nos encontramos con algunos monos salvajes, como los capuchinos, alcanzamos a escuchar los monos aulladores, nadamos en el lago a la puesta de sol, pescamos una piraña... El paisaje era maravilloso y en muchas ocasiones no podíamos cerrar la boca al ver donde nos encontrábamos. Todo parecía sacado de un documental del National Geographic.
Volvimos a Quito con un recuerdo inolvidable.
Nuestro guía don Victor
La garza tigre
Monito
Martín pescador
Secuoya
Río Cuyabeno
Pescando pirañas
Monitoo
Nuestra casa en la Amazonía
te veig molt ficat en el paper de indy. quasi haveres pogut ser tú el que feia de fill en la última peli. vas sobrat!!
ResponderEliminarHo dius per el gorro? Jajaja. Ja vos contaré en més detall, pero em va picar una classe de tavano que em va deixar un record al muscle prou xunguet...
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