Como nuestro hotel se encontraba cerca del paseo marítimo decidimos levantarnos bien temprano para ver el amanecer sobre el Pacífico. No teniamos mucho tiempo para dedicarle a la ciudad de Lima, ya que nuestro bus para Cuzco salia a las 2 de la tarde, por lo que solo tuvimos medio dia para pasear por la ciudad. Medio dia no es nada, por lo que paseamos por las tiendas de productos artesanos y fuimos a la estacion de autobuses, donde nos esperaba el trayecto mas largo del viaje: 21 HORAS EN BUS hasta Cuzco.
Decidimos hacer el trayecto en una empresa de autobuses seria y segura, que disponia de sistema de rastreo por GPS y que establecia contactos periodicos con la base en Lima para monitorizar que el viaje transcurria con normalidad. Asi estariamos mas protegidos, en el caso de que le ocurriera algo al autobus, como una averia. Nos habian hablado de algunos de los peligros de los desplazamientos en bus, donde en ocasiones los atracadores cortan las carreteras para asaltar los autobuses. El autobus era una pasada parecido al que tienen los jugadores de futbol de primera division: asientos enormes super comodos, con un soporte para estirar las piernas y tumbarse completamente para dormir como un bebe. El viaje, aunque largo, pintaba bien.
Amanecimos en medio de los andes sobre las 5 de la mañana en un paisaje precioso rodeados de montañas con el rio al lado. Sobre las 6 de la mañana llegamos a una poblacion y encontramos algo de trafico. Avanzabamos 10 metros y nos deteniamos. Esto no parecia muy normal porque estabamos en un pueblecito en medio de los andes y no creiamos que el trafico fuera un problema muy serio en estas zonas.
Al salir del pueblecito vimos policias antidisturbios. ¿Que esta pasando? Poco despues nos dimos cuenta que los autobuses circulaban con dificultad por la carretera porque la carretera habia sido cortada con piedras, que los policias habian apartado para permitir el trafico de los vehiculos. La cosa empieza a pintar mal... Ruedas quemadas en medio de la carretera empezaron a darnos mal rollito...
Muy lentamente llegamos a un pueblo cuyo nombre desconociamos pero que recordaremos durante mucho tiempo: Abancay. Despues de una hora parados en la carretera de entrada al pueblo nos dejaron salir para estirar las piernas. El desconcierto y la incertidumbre del principio se convirtio en incredulidad cuando descubrimos que la carretera de entrada al pueblo habia sido cortada por una huelga del SUTEP, que era el sindicato de profesores del pais. Asi fue como nos encontramos una gran cantidad de autobuses y camiones que circulaban por la carretera detenidos, sin posibilidad de avanzar o dar la vuelta. Al principio poca gente salia de los autobuses, por miedo, pero poco a poco salimos para descubrir que a unos 500 m la carretera estaba cortada con piedras y que la calle estaba llena de gente con banderas, gritando. Despues de un par de horas descubrimos que la huelga de profesores tenia prevista una duracion de 48 horas...
¡¡¡NO!!! ¡Esto no puede estar pasando! Teniamos compradas las entradas para Machu Picchu con dos meses de antelacion y los trenes que comunican Cuzco y el pueblo de Machu Picchu son muy caros (algunos pueden costar hasta 400 dolares por recorrer 43 kilometros) y son la unica forma de llegar alli... Y para acabar de arreglar las cosas, Doris (la hermana de Gissela que viajaba con nosotros hasta Machu Picchu y que despues volvia a Ecuador) tenia un vuelo el domingo. 48 horas detenidos alli destrozaban todo lo que habiamos planificado y hacian que Doris perdiera el vuelo.
Despues de 8 horas detenidos, decidimos explorar el pueblo para estudiar si existian alternativas. En primer lugar queriamos ver si el bloqueo afectaba solo al pueblo o habia mas pueblos cortados. La informacion que nos llegaba era confusa y a veces se contradecia, ya que algunos policias nos decian que solo ese pueblo estaba cortado, mientras que otros nos decian que habia otros pueblos bloqueados. Estudiamos la posibilidad de anular todas las reservas y aplazarlas para ver Machu Picchu un par de dias despues, pero no habia disponibilidad... Llegamos incluso a plantearnos la posibilidad de coger las mochilas del autobus, recorrer el pueblo hasta las afueras y alquilar un taxi que nos llevara a Cuzco. No sabiamos cuanto nos costaria recorrer los 180 kilometros que quedaban hasta Cuzco y tampoco sabiamos si ibamos a encontrarnos otros bloqueos que nos impidieran el paso... Resignacion.
Una hora despues, sobre las 4 de la tarde vimos luz al final del tunel: los conductores de autobus iban a negociar que dejaran pasar a los autobuses durante media hora o una hora. La negociacion fue tensa. Los turistas no podiamos hacer nada, salvo esperar. Los manifestantes estaban muy alterados y el comportamiento de algunos turistas no ayudó, ya que trataron de apartar piedras sin tener el consentimiento. Momentos muy tensos. Algunos turistas se fueron corriendo a los autobuses corriendo, temiendo un ataque. Despues de casi media hora, el SUTEP permitio el paso de los autobuses durante solo 1 hora, los que no pasaran se quedarian detenidos hasta el dia siguiente.
Casi doce horas despues de detenernos en la entrada del pueblo el autobus puso rumbo a Cuzco para llegar finalmente a la ciudad. Afortunadamente habiamos comprado el tren para el dia siguiente, con lo que podiamos seguir el viaje con normalidad. Solo habiamos perdido el dia que teniamos previsto para visitar Cuzco... menos mal!
Llegamos destrozados a nuestro hotel sobre las 12 de la noche y nos acostamos. Finalmente pudimos dar una vuelta por la ciudad al dia siguiente antes de coger el tren a Machu Picchu.
PROXIMA ENTRADA: Machu Picchu, ¡por fin!
Vistas del Pacifico al amanecer
Primeros incidentes en el camino
Carreteras cortadas por el fuego
Los manifestantes pintaron los autobuses
Paseando por la plaza de armas en Cuzco.
Ieja, això és aventura; apurant però arribant. Pinta bé!!
ResponderEliminarSi, si. De moment no ens podem queixar. Toto va bene :D
ResponderEliminarAquí vamos a tener que plantearnos lo mismo: barricadas y cortar carreteras! En fin, los disgustos para la vuelta. ahora, a disfrutar, pareja! Besotes a los dos.
ResponderEliminarYa me voy enterando de algunas cosillas y me voy quedando alucinado. Lo que dices, los disgustos para la vuelta. Un besazo guapa!
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