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miércoles, 11 de julio de 2012

PERU. MACHUPICCHU

Explorando la ciudad sagrada de Machupicchu



En la última entrada explicamos como fue la llegada a Cuzco, capital del imperio Inca. La ciudad nos pareció muy agradable y tuvimos tiempo de dar una vuelta por la plaza de armas. TODAS las ciudades aquí parece que tienen una plaza de armas!!

Nuestro viaje seguía camino a Ollantaytambo, donde teníamos previsto coger un tren que nos llevaría a Aguas Calientes, que es la traducción de Machupicchu. Ollantaytambo es una ciudad famosa por su fortaleza, pero el propósito inicial de los incas no fue el de construir una fortaleza, sino construir un templo para celebrar el Inti Raimi, que en quechua denominaba la festividad del sol. En la parte superior de la fortaleza existe un templo que queda iluminado al salir el sol durante el solsticio de invierno (21 de junio) y durante el solsticio de verano (22 de diciembre), lo que permitía a los incas establecer su calendario.

A la llegada de los españoles los incas transformaron el templo para poder defenderse, aunque la resistencia no duró mucho tiempo. En Ollantaytambo tuvo lugar la última batalla de los incas contra los españoles, antes de llegar a Machupicchu.

Otra cosa que nos llamó la atención de este lugar fue que para su construcción los incas transportaron enormes bloques de piedra, algunos de los cuales podían pesar hasta 60 toneladas, desde otras montañas. ¡Parece increible que fueran capaces de realizar esas construcciones!

También es impresionante ver como fueron capaces de transformar la montaña para el cultivo mediante un ingenioso sistema de regadío que les permitía transportar el agua para regar los campos.

Dejamos Ollantaytambo para por llegar por fin a Aguas Calientes, donde el día siguiente teníamos la esperada excursión a la ciudad sagrada de Machupicchu.

Ese día nos levantamos muy temprano, sobre las 4.30 de la mañana, para coger uno de los primeros autobuses que llegaban a Mahupicchu al amanecer. Nos sorprendió ver la cantidad de gente que había a las 5 de la mañana para ser los primeros en llegar allí arriba.Después de unos 30 minutos llegamos a la entrada de Machupicchu, donde cogimos un guía para sacarle mayor provecho a esta maravilla del mundo.

La explicación duró una hora y media y sin ninguna duda acertamos con lo de estar a primera hora, porque sobre las 8 de la mañana la cantidad de gente que había en la ciudadela era brutal. Nosotros pudimos ver Machupicchu sin agobios, sin gente y pudimos tomar todas las fotos que quisimos (más de 400...).

Después de la visita guiada entramos en Huaynapicchu (ya sin guía) que es la montaña joven que aparece en todas las fotos de Machupicchu detrás de la ciudadela. Un detalle que no apreciamos en ese momento, pero que nos hemos dado cuenta después es se puede ver la cabeza de un inca en esta montaña, si se utiliza un poco la imaginación, donde la montaña sería la nariz del inca.

En la entrada de Huaynapicchu había un punto de control donde los visitantes apuntaban su nombre, hora de entrada y hora de salida para controlar si alguien no volvía al final del día. La subida a Huaynapicchu fue muy dura y duró unas 2 horas, pero finalmente llegamos a la cima y pudimos admirar el valle sagrado y la ciudadela de Machupicchu, que parece un pájaro desde lo alto (con mucha imaginación :P).

Una vez allí arriba vimos dos carteles, uno que indicaba el camino de vuelta a Machupicchu y otro que indicaba la gran cueva (40 minutos). Ahí es donde tomamos una de las peores decisiones (o la peor) de todo el viaje, hasta la fecha de hoy.

Embargados por el espíritu de aventura y las ganas de seguir viendo cosas, decidimos tomar el camino para ver la gran cueva... craso error! Después de 1 hora y pico de bajadas y subidas de escalones llegamos a una miserable cueva conocida como el templo de la luna. Llegamos agotados, porque ya llevábamos un buen camino a la espalda y teníamos que volver, pero esperábamos que Machupicchu estaría a la vuelta de la esquina, detrás de la montaña... pobres ilusos! Después de recobrar el aliento y seguir con el camino de vuelta vimos una indicación en el suelo donde se podía ver "Machupicchu 2 horas". Eso fue como una bofetada en toda la cara, porque estabamos agotados y nos esperaban 2 horas más de subidas y bajadas, de escalones dispuestos a dejarnos rendidos. Allí estábamos, solos en mitad de la selva, habíamos andado un par de horas solos y sólo nos habiamos cruzado a una pareja de extranjeros que habían tomado la misma ruta que nosotros.

Finalmente llegamos Machupicchu destrozados y sin ganas de andar. En el punto de control le dije a la vigilante que habiamos perdido las ganas de vivir, que si las encontraban que nos las mandaran al hotel. En algun momento durante el trayecto, mi rodilla izquierda empezo a dolerme mucho y esas molestias me han limitado bastante el resto del viaje. De echo, a dia de hoy (12 de julio) sigo con molestias en la rodilla, y no puedo subir o bajar escaleras durante mas de media hora...

Pese a todo, la excursion a Machupicchu fue algo espectacular y nos sentimos afortunados por haber podido visitar el lugar.

Proxima entrada: PERU: Visitando el valle sagrado






2 comentarios:

  1. si 40 min. se convertiren en hora i pico. 2 hores se convertiren en...
    molt de indiana jones has vist tú figura ;)

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    1. Si signarem en el punt de control d'entrada a la muntanya de Huaynapicchu a les 8 i poc del matí i vam signar quan vam eixir cap a les 2 del mig dia... fes tu la resta perquè jo sóc de lletres :)

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